Qué gran personaje tuvo que ser. A parte de gran pensador hubo de poseer una personalidad arrebatadora capaz de embaucar, embelesar y arrebatar al más estricto de los personajes que lo conocieron. La gente parecía sucumbir a su irresistible magnetismo que según parece hizo de hasta que personas de su mismo sexo cayesen en un irresistible enamoramiento como le sucedió a uno de sus pupilos a pesar de su falta de atractivo físico.

No hay comentarios:
Publicar un comentario