martes, 19 de octubre de 2021
El País de la Pizarra de Ana María Matute
Un derroche de imaginación. Mientras lees aflora una lejana sensación infantil, aletargada pero siempre latente. No es fácil resucitar el niño que todos llevamos dentro, pero Matute lo hace con sobrada maestría, para eso es necesario sentirse siempre un Peter Pan, recordarlo y ser capaz de recordárselo a los demás, tarea nunca fácil. He bajado o subido, no lo tengo claro, al mundo donde todo es posible. Basta con liberar la imaginación, sentirse libre de convencionalismos que lastran y encorsetan.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
La maleabilidad de los recuerdos
Los recuerdos martillean mis pensamientos. Menos mal que son dúctiles , maleable s, en definitiva, adaptables a las necesidades imperiosas...
-
François-Marie Arouet, más conocido como Voltaire (París, 21 de noviembre de 1694-ibid., 30 de mayo de 1778), fue un escritor, his...
-
Ya pasó el efímero reinado de Amadeo I, la corta duración de la Primera República española (qué pocas oportunidades se le ha concedido a los...
No hay comentarios:
Publicar un comentario